Se ven marchando duros, color de la corteza
que la agresión del hacha repele y no se inmuta.
Como los pedernales, sombría la cabeza,
pero lumbre en su sueño de cáscara de fruta.
Huelen los capotones a corderos mojados,
que forra un mal sabor a sacos de patatas,
uncido a los estiércoles y fangales pegados
en las cansinas botas más rígidas que patas.
Sonando a oscura tropa de mulos insistentes,
que rebasan las calles e impiden las aceras,
van los hombres del campo como inmensas simientes
a sembrarse en los hondos surcos de las trincheras
Muchos no saben nada. Mas con la certidumbre
del que corre al asalto de una estrella ofrecida,
de sol a sol trabajan en la nueva costumbre
de matar a la muerte, para ganar la vida.
<< Next >>

Pintura : Dmitry Shmarin. El verano de 1941
La traducción al ruso :
Ðàôàýëü Àëüáåðòè. Êðåñòüÿíå
Îíè èäóò, ñâåðêàÿ ñìóãëîé êîæåé,
Êîòîðîé, âåðíî, íå áåð¸ò òîïîð.
Ñ êðåìí¸âîé èñêðîé èõ óñìåøêà ñõîæà,
À ñêðûòíîñòü ãëóáæå, ÷åì êåäðîâûé áîð.
Êîçëîì íåñ¸ò îò âûìîêøèõ øèíåëåé,
 ìåøêàõ - êàðòîøêà, è íà íåé ïåñîê.
È áàãàæà ïîõîäíîãî òÿæåëå
Ëåï¸øêè íà ïîäîøâàõ èõ ñàïîã.
Âñ¸ òå æ îíè íà ìîñòîâûõ ñòîëèöû,
×òî íà ïîëÿõ â ñòðàäó ó øàëàøåé.
Èì êàæåòñÿ: êàê ñåìåííîé ïøåíèöû
Èõ æäóò â ãëóáîêèõ áîðîçäàõ òðàíøåé.
Íèêòî íå îòäà¸ò ñåáå îò÷¸òà -
Êóäà ñïåøèò. À, ïîäîñïåâøè âáëèçü,
Íàõîäèò òîê, ãäå äî ñåäüìîãî ïîòà
Ìîëîòÿò ñìåðòü, ÷òîá çàðàáîòàòü æèçíü.
Traducido al ruso por: Natalia Perelyaeva
Compartir en:
mir-es.com
Enviar
Para poder introducir tu opinión, debes rellenar obligatoriamente los campos señalados como *