El cauce va quedando fuera, con la resaca.
Cada vez es mas baja y mas triste la orilla.
Bajo el puente ferroso, el sol, en fuga opaca,
pasa una amarillenta y roja pesadilla.
¡Horizontes del agua! Un enorme diamante
planea, albino, en el ocaso. El laúd tardío
que no puede arribar, ancla, bello y distante,
ante el esmerilado poniente igual y frío.
Es olor todo el ámbito. Por la marisma hueca,
los juncos tienen alas. Y en la lama - ancho viento
el sol que muere, como a una gran hoja seca,
pinta nervios de luz, en tejido sangriento.
<< Next >>

Pintura : Potas Oleg. La tarde caliente
La traducción al ruso :
Õóàí Ðàìîí Õèìåíåñ. Îñåíü
Ðóñëî, øèðÿñü, ïóñòååò îò îòëèâà ê îòëèâó.
Âñ¸ ìðà÷íåé è íåâçðà÷íåé òîïêèé áåðåã íèçîâüÿ.
Ïîä ìîñòîì âîðîí¸íûì áåãëûé ëó÷ òîðîïëèâî
ðàçðûâàåò çàâåñó, íàáóõøóþ êðîâüþ.
Êðîìêà ìîðÿ! Êàê áóäòî àëìàçíàÿ ëüäèíà
â ãëóáü çàêàòà äðåéôóåò... Ïàêåòáîò çàïîçäàëûé
áðîñèë ÿêîðü â ëèìàíå è çàñòûë ëåáåäèíî
â ïîëèðîâàííîì íåáå õîëîäíåå ìåòàëëà.
Ñòàëè çàïàõîì äàëè. Â îáìåëåâøåé íèçèíå -
òðîñòíèêîâûå êðûëüÿ. È, êàê òóñêëóþ ðèçó,
ñîëíöå òê¸ò - óìèðàÿ, ñëîâíî ëèñò íà îñèíå, -
ñâåòîâûå ïðîæèëêè ïî êðîâàâîìó áðèçó.
Traducido al ruso por: Natalia Perelyaeva
Compartir en:
mir-es.com
Enviar
Para poder introducir tu opinión, debes rellenar obligatoriamente los campos señalados como *