Tres árboles caídos
quedaron a la orilla del sendero.
El leñador los olvidó, y conversan
apretados de amor, como tres ciegos.
El sol de ocaso pone
su sangre viva en los hendidos leños
¡y se llevan los vientos la fragancia
de su costado abierto!
Uno, torcido, tiende
su brazo inmenso y de follaje trémulo
hacia otro y sus heridas
como dos ojos son, llenos de ruego.
El leñador los olvidó. La noche
vendrá. Estaré con ellos.
Recibiré en mi corazón sus mansas
resinas. Me serán como de fuego.
Y mudos y ceñidos,
nos halle el día en un montón de duelo.
<< Next >>

Pintura : Irini Indjibeli. Ingerencia
La traducción al ruso :
Ãàáðèýëà Ìèñòðàëü. Òðè äåðåâà.
Òðè äåðåâà ó òðîïêè
ñïèëèëè è çàáûëè äðîâîñåêè.
È âîò îíè ëåæàò, ñïëåòÿñü âåòâÿìè,
è øåï÷óòñÿ, îñëåïøèå íàâåêè.
Çàêàò èì ëüåò íà ðàíû
æèâóþ êðîâü ñâîþ, à âåòåð âåøíèé
èç ñâåæèõ òðåùèí ïüåò è âäàëü óíîñèò
ñìîëû ãîð÷àéøåé àðîìàò íåçäåøíèé.
Îäíî èç íèõ, êðèâîå,
ê äðóãîìó âåòâü ñ òðåïåùóùåé ëèñòâîþ
ïðîòÿãèâàåò, è çèÿþò ðàíû,
êàê î÷è, ïîëíûå íåìîé ìîëüáîþ.
Ïóñêàé îíè çàáûòû äðîâîñåêîì.
Óæ âå÷åðååò. ß îñòàíóñü ñ íèìè,
è íî÷üþ ìíå îíè íàïîëíÿò ñåðäöå
êèïÿùèìè ñëåçàìè ñìîëÿíûìè.
È ñòàíåì ìû ïîä óòðî
íåðàçëè÷èìû â ïîãðåáàëüíîì äûìå.
Traducido al ruso por: Natalia Perelyaeva
Compartir en:
mir-es.com
Enviar
Para poder introducir tu opinión, debes rellenar obligatoriamente los campos señalados como *