El misterio del Mundo         
������� Español English 
  Inicio   Busqueda  Galería   Show   Versos en la voz   Canciones   Contacto     Ruso
   ¡Buenos días!
  Registración
  Inisiar sesión
   ¿Quiénes
   somos? 
   Catálogo
  Por autor
  Cronología
   Países
  Argentina
  Bolivia
  Brasil
  Venezuela
  Guatemala
  Honduras
  Rep.Dominicana
  España
  Colombia
  Costa-Rica
  Cuba
  México
  Nicaragua
  Panamá
  Paraguay
  Perú
  Puerto-Rico
  Salvador
  Uruguay
  Chile
  Ecuador
  Otro
   Sobre   los autores
  Poetas
  Traductores
  Pintores
  Compositores
  Intérpretes




 

  Imprimir 

Alba Correa Escandell. Árboles : El mundo habla español



Alba Correa Escandell. Árboles


Árboles,
gallardos pueblos
de las cuatro
estaciones
cabelleras
dóciles al
viento

Alas de ave incubando
Testimonios de la tierra y el cielo

Ríos
verticales...
Los he visto
nacer,
no los veré morir

Tendrán la
eternidad de lo
perfecto...
Él y yo tenemos un
secreto de amor inconfesado

Muy temprano
acaricia mi ventana
y me llama
Yo me invento una prisa
de salir
y cuando salgo
hay a mis pies
una alfombra dorada...
Me envuelve en su
fragancia fresca
Y me arroja de lo alto
una ramita perfumada.

Escucho la radio,
o leo, o escribo,
o miro el rio.
El eucaliptos se siente
desplazado
y araña las paredes de la
casa
con sus uñas afiladas.

Me hago la indiferente... la distraída....

Me gusta tu sombra,
bailoteando en la tarde.
El suelo se puebla
de movimientos

Es un teclado loco que
se llena de pájaros
Me adormece su arrullo,
sueño que bailo...

El eucaliptus me provoca
con su canción de viento.
Lo escucho. Se me instala
en los huesos.

Y subo hasta las hojas y las
flores.
Allá arriba, con el sol
reventando en mil colores, me
vengo de él!

y le robo su arrullo...
Me gusta tu sombra,
bailoteando en la tarde
El suelo se puebla
de movimientos

Es un teclado loco que
se llena de pájaros
Me adormece su arrullo,
sueño que bailo...

Era un árbol, mi árbol.
Vive, amarillo y seco para no desmoronarme

Esqueleto
blanco, mi árbol...
Yo no tendré raíces...
Él tendrá cielo...

<<     Next >>








Pintura : Zhupan Iván. El árbol chiné


La traducción al ruso :


Àëüáà Êîððåà Ýñêàíäåëü. Äåðåâüÿ



Äåðåâüÿ -
ñòàòíûå ïëåìåíà
÷åòûðåõ
âðåì¸í ãîäà.
Âîëîñû,
ïîñëóøíûå
âåòðó.

Êðûëüÿ íàñåäêè.
Ñâèäåòåëüñòâà çåìëè è íåáà.

Âåðòèêàëüíûå
ðåêè...

ß âèäåëà èõ
ðîæäåíüå,
èõ ñìåðòè ÿ íå óâèæó.

Îíè áóäóò
âå÷íûìè...
Ó íèõ, êàê ó ìåíÿ, åñòü îäíà
òàéíà íåâûñêàçàííîé ëþáâè.

Ðàííèì óòðîì
äåðåâî ëàñêàåò ìî¸ îêíî
è çîâ¸ò ìåíÿ.
ß ñïåøó
âûéòè.
È êîãäà âûõîæó,
ïîä ìîèìè íîãàìè
çîëîòèñòûé êîâ¸ð...
Ýâêàëèïò îêóòûâàåò ìåíÿ
ñâîèì ñâåæèì áëàãîóõàíèåì,
áðîñàåò â ìåíÿ
ñèëüíî íàäóøåííîé âåòî÷êîé.

ß ñëóøàþ ðàäèî
èëè ÷èòàþ, èëè ïèøó,
èëè ñìîòðþ íà ðåêó.
Ýâêàëèïò ÷óâñòâóåò ñåáÿ
ïîêèíóòûì,
îí öàðàïàåò ñòåíû
äîìà
ñâîèìè îñòðûìè êîããÿìè.

ß ñòàíîâëþñü âÿëîé... ðàññåÿííîé....

Ìíå íðàâèòñÿ åãî òåíü,
òàíöóþùàÿ âå÷åðîì,
êîãäà çåìëÿ íàïîëíÿåòñÿ
äâèæåíèÿìè.

Ýòà áåçóìíàÿ ïàðòèòóðà
êðîíû, çàïîëíåííîé ïòèöàìè.
Ìåíÿ óñûïëÿåò åãî âîðêîâàíèå,
âèäåíèå, â êîòîðîì ÿ òàíöóþ...

Ýâêàëèïò âûçûâàåò ìåíÿ
ñâîåé ïåñíåé âåòðà.
ß ñëóøàþ.
Âñòàþ íà íîãè.

È ïîäíèìàþñü äî ëèñòüåâ è
öâåòîâ.
Òàì íàâåðõó â ñîëíå÷íîì ñâåòå
ÿ íàïîëíÿþñü òûñÿ÷åé îòòåíêîâ,
ÿ ïðîíèêàþ ê íåìó!

È ÿ êðàäó åãî âîðêîâàíüå...
Ìíå íðàâèòñÿ åãî òåíü,
òàíöóþùàÿ âå÷åðîì,
êîãäà çåìëÿ íàïîëíÿåòñÿ
äâèæåíèÿìè.

Ýòà áåçóìíàÿ ïàðòèòóðà,
êðîíû çàïîëíåííîé ïòèöàìè.
Ìåíÿ óñûïëÿåò åãî âîðêîâàíèå,
âèäåíèå, â êîòîðîì ÿ òàíöóþ...

Ýòî äåðåâî, ìî¸ äåðåâî.
Îíî æèâ¸ò, æåëòîå è ñóõîå, íå îñûïàÿñü.

Áåëûé ñêåëåò,
ìî¸ äåðåâî...
Ó ìåíÿ íå áóäåò êîðíåé...
Ó íåãî áóäåò íåáî...


Traducido al ruso por: Natalia Perelyaeva

Compartir en:


mir-es.com

Votar:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10



 Comentarios


Enviar

Para poder introducir tu opinión, debes rellenar obligatoriamente los campos señalados como *

*Nombre:
Email:
*Comentario:
*Haz esta suma 5 + tres = ?
*Escribe código:  



Volver



              

   





 Inicio   Busqueda  Galería   Show   Versos en la voz   Canciones   Contacto     Ruso

         
© mir-es.com 2026 Derechos Reservados St. Mir-Es
         
 
                   


       
     ������.�������