Hoy he vuelto del baño
con las carnes tostadas por el aire y el sol;
con los cabellos polvoreados de arena.
A mis oídos traigo pegado un caracol
donde la mar resuena
con su perenne arrastre de zumbidos.
Traigo toda la mar en los oídos...
Al salir a la playa,
obstinada la mar me perseguía
con el blanco mordisco de su espuma.
De su seno emergía
desnudándome de agua y arrastrando
detrás de mí jirones de la fría
túnica de sus ondas. Cuando
un nuevo paso hacia la orilla daba,
parecía que tras de mí tiraba
de todo el mar que me siguió bramando.
Se desprendía de mis carnes, roto
en gotas que bañaban las arenas
y evaporaba el sol con el castigo
de sus irradiaciones,
inyecciones de vértigo en mis venas ;
pero el hecho es que el mar salió conmigo
y aquí lo traigo en las palpitaciones
de mis carnes morenas.
Siento en mis labios el sabor salobre
de sus besos, y sobre
mi piel velluda el enconado diente
del sol; y además siento
rozar la tibia comba de mi frente
el aletazo rítmico del viento.
El mar me ha perseguido con su aliento.
Lo siento a mis cabellos adherido;
de todo el mar se penetró mi vida;
por mi epidermis su contacto pasa,
y siento a ese contacto renacida
mi fuerza espiritual, como una brasa.
Su clamor, su clamor muerde mi oído...
Es que el mar me ha seguido
como un perro fantástico hasta casa.
<< Next >>

Pintura : Yaroslav Tsiko. La orilla de la Teodósia
La traducción al ruso :
Ýìèëèî Ôðóãîíè. Êóïàíèå
ß ñåãîäíÿ âåðíóëñÿ ïîñëå êóïàíèÿ
Ñìóãëûé îò âîçäóõà è ñîëíöà,
Âîëîñû ïåñ÷àíîãî öâåòà.
Ðàêîâèíó ïîäíîøó ê óõó.
Òàì ðåçîíèðóåò ìîðå
Ñâîèì íåïðåðûâíûì øèïåíèåì.
Âñ¸ ìîðå ïîäíîøó ÿ ê óõó…
Âûõîæó íà ïëÿæ.
Óïîðíî ìåíÿ ïðåñëåäóåò ìîðå
Áåëûìè çóáàìè ïåíû.
Âîäà âûõîäèò èç åãî ëîíà,
Ðàçäåâàÿ ìåíÿ è òàùà çà ìíîé
Ëîñêóòû õîëîäíîé òóíèêè âîëí.
Êàæäûé øàã ê áåðåãó
Êàçàëñÿ òÿæåñòüþ âñåãî óð÷àùåãî ìîðÿ.
Îòäåëÿÿñü îò ñâîåãî òåëà,
ß êàòèëñÿ êàïëÿìè,
Êîòîðûå ñìà÷èâàëè ïåñêè
È èñïàðÿëñÿ íà ñîëíöå,
Êîòîðîå êàðàëî èõ ñâîèìè ëó÷àìè.
Èíúåêöèè ãîëîâîêðóæåíèÿ â ìîè âåíû.
Áåññïîðíî, ìîðå âûøëî çà ìíîé.
ß íåñó åãî â äðîæè ñâîåãî çàãîðåëîãî òåëà.
ß ÷óâñòâóþ íà ãóáàõ ñîëü åãî ïîöåëóÿ.
Ìîÿ âîëîñàòàÿ êîæà îùåòèíèëàñü íàâñòðå÷ó ñîëíöó.
Êðîìå òîãî, ìíå íðàâèòñÿ öàðàïàíüå ëáà
Ðèòìè÷íûìè óäàðàìè êðûëüåâ âåòðà.
Ìîðå ïðåñëåäóåò ìåíÿ ñâîèì äûõàíüåì.
×óâñòâóþ ýòî ñâîèìè ïðèëèïøèìè âîëîñàìè.
Âñåì ìîðå ïðîíèêëî â ìîþ æèçíü.
Îíî êàñàåòñÿ ìîåé êîæè.
ß ÷óâñòâóþ ýòî æåëàííîå ïðèêîñíîâåíèå.
Ìîè äóøåâíûå ñèëû êàê ðàñêàëåííûå óãëè.
иâ ìîðÿ êóñàåò ìîé ñëóõ.
Òàê ìîðå ñëåäîâàëî çà ìíîé äî äîìà,
Êàê âîîáðàæàåìàÿ ñîáàêà.
Traducido al ruso por: Natalia Perelyaeva
Compartir en:
mir-es.com
Enviar
Para poder introducir tu opinión, debes rellenar obligatoriamente los campos señalados como *