La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean en las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.
Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraísos ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.
<< Next >>

Pintura : Alberto Pancobro. La conquista de America
La traducción al ruso :
Ôåäåðèêî Ãàðñèà Ëîðêà. Çàðÿ
Ó çàðè íàä Íüþ-Éîðêîì
÷åòûðå îñêëèçëûõ îïîðû
è âîðîíüè âåòðà,
áåðåäÿùèå çàòõëóþ âîäó.
Ó çàðè íàä Íüþ-Éîðêîì
ñòóïåíè áåçâûõîäíûõ ëåñòíèö,
ãäå â ïûëè îíà èùåò
ïå÷àëüíûé ðèñóíîê ôèàëêè.
Âîñõîäèò çàðÿ, íî íè÷üèõ îíà ãóá íå çàòåïëèò -
íåìûñëèìî çàâòðà è íåêóäà äåòüñÿ íàäåæäå.
Ãîëîäíûå äåíüãè ïîðîé ïðîøóìÿò
íàä áóëüâàðîì,
ñïåøà ðàñêëåâàòü ïîçàáûòîãî â ïàðêå ðåáåíêà,
È êòî ïðîáóäèëñÿ, òîò ÷óâñòâóåò
êàæäûì ñóñòàâîì,
÷òî ðàÿ íå áóäåò, è êðîõè ëþáâè íå íàñûòÿò,
÷òî ñíîâà ñìûêàåòñÿ òèíà çàêîíîâ è ÷èñåë,
òðÿñèíà áåñöâåòíîé èãðû è áåñïëîäíîãî ïîòà.
Ðàññâåò óìèðàåò, ãëóõîé îò êàíäàëüíîãî ëÿçãà,
â ñîäîìå çàíîñ÷èâûõ çíàíèé, îòðèíóâøèõ çåìëþ.
È ñíîâà, êðåíÿñü îò áåññîííèöû, òÿíóòñÿ ëþäè,
êàê áóäòî ïðèáèòûå ê ñóøå êðîâàâûì ïîòîïîì.
Traducido al ruso por: Natalia Perelyaeva
Compartir en:
mir-es.com
Enviar
Para poder introducir tu opinión, debes rellenar obligatoriamente los campos señalados como *