Cayó el silencio
sobre mi mundo, en el que tú no estabas.
También la sombra descendió a mi estancia
y tuve miedo de que te perdieras.
Entonces encendí mi lámpara.
Su luz bañó mis manos
y las alcé tan alto, que parecían diez faros
alumbrando el océano,
donde tal vez, náufrago y solo, navegabas.
Anterior << Siguiente >>

El cuadro Rybakova Ekaterina. Los signos
La traducción del español al ruso aquí
Compartir en:
mir-es.com
03 09 2012
Versos en la voz : El mundo habla español
En este momento, no hay ningun comentario!
Enviar
Para poder introducir tu opinión, debes rellenar obligatoriamente los campos señalados como *