Dulce soñar y dulce congojarme,
cuando estaba soñando que soñaba;
dulce gozar con lo que me engañaba,
si un poco más durara el engañarme;
dulce no estar en mí, que figurarme
podía cuanto bien yo deseaba;
dulce placer, aunque me importunaba
que alguna vez llegaba a despertarme:
¡oh sueño, cuánto más leve y sabroso
me fueras si vinieras tan pesado
que asentaras en mí con más reposo!
Durmiendo, en fin, fui bienaventurado,
y es justo en la mentira ser dichoso
quien siempre en la verdad fue desdichado.
Anterior << Siguiente >>

El cuadro Vadim Stolyarov. El planeta de los sueños
La traducción del español al ruso aquí
Compartir en:
mir-es.com
11 08 2010
Versos en la voz : El mundo habla español
En este momento, no hay ningun comentario!
Enviar
Para poder introducir tu opinión, debes rellenar obligatoriamente los campos señalados como *