Humberto Garza Cañamar. Mañana


No bordaste el pañuelo
que te pedía,
voy a marchar sin él
por esta vida.
Si llego al cielo
no llevaré de ti
ningún recuerdo.

En la torre de ausencia
brillante y alta;
presintiendo el destierro
una voz canta:
"¡Ay, sí yo fuera
el corazón del astro
que tú deseas!"

Mi silueta de nubes
vendrá de noche
a secuestrar el sueño
que tu alma esconde.
Ángel divino
quiero rehuir a todo
y estar contigo.

Corazón mañanero
vas en el viento
y mi suspiro en llamas
te va siguiendo.
Tiesto de flores
temo que a muchos ojos
vuelvas ladrones.

Vaho de los naranjales,
azul del cerro;
convertido en palabras
me voy del pueblo.
Lluvia de cera
cubre y preserva todo
hasta que vuelva.

mir-es.com
07 02 2011