Miguel Hernández. A MI GRAN JOSEFINA ADORADA


Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el unico alimento
para mi corazon.

Desde que estoy ausente
no se sino sonar,
igual que el mar tu cuerpo,
amargo igual que el mar.

Tus cartas apaciento
metido en un rincon
y por redil y hierba
les doy mi corazon.

Aunque bajo la tierra,
mi amante cuerpo este,
escribeme, paloma,
que yo te escribire.

Cuando me falte sangre
con zumo de clavel,
y encima de mis huesos
de amor cuando papel.

mir-es.com





               Donations Webmoney Z261651731681

$



   

coimires@gmail.com



 Inicio   Busqueda  Galería   Show   Versos en la voz   Canciones   Contacto     Ruso

 
                   


       
     ������.�������