Francisco de Quevedo. Ausente, se halla en pena más rigurosa que Tántalo


Dichoso puedes, Tántalo, llamarte,
tú, que, en los reinos vanos, cada día,
delgada sombra, desangrada y fría,
ves, de tu misma sed, martirizarte.

Bien puedes en tus penas alegrarte
(si es capaz aquel pueblo de alegría),
pues que tiene (hallarás) la pena mía
del reino de la noche mayor parte.

Que si a ti de la sed el mal eterno
te atormenta, y mirando l'agua helada,
te huye, si la llama tu suspiro;

yo, ausente, venzo en penas al infierno;
pues tú tocas y ves la prenda amada;
yo, ardiendo, ni la toco ni la miro.

mir-es.com





               Donations Webmoney Z261651731681

$



   

coimires@gmail.com



 Inicio   Busqueda  Galería   Show   Versos en la voz   Canciones   Contacto     Ruso

 
                   


       
     ������.�������