Gabriela Mistral. Ronda de la ceiba ecuatorial


En el mundo está la luz
y en la luz está la ceiba,
y en la ceiba está la verde
llamarada de la América.

iEa, ceiba, ea, ea!

Árbol-ceiba no ha nacido
y la damos por eterna,
indios quitos no la plantan
y los ríos no la riegan.

Tuerce y tuerce contra el cielo
veinte cobras verdaderas,
y al pasar por ella el viento
canta toda como Débora.

iEa, ceiba, ea, ea!

No la alcanzan los ganados
ni le llega la saeta.
Miedo de ella tiene el hacha
y las llamas no la queman.

En sus gajos, de repente,
se arrebata y se ensangrienta
y después su santa leche
cae en cuajos y quejedas.

iEa, ceiba, ea, ea!

A su sombra de giganta
bailan todas las doncellas,
y sus madres que están muertas
bajan a bailar con ellas.

iEa, ceiba, ea, ea!

Damos una a otra mano
a las vivas y las muertas,
y giramos y giramos
las mujeres y las ceibas...

iEn el mundo está la luz
y en la luz está la ceiba,
y en la ceiba está la verde
llamarada de la Tierra!

mir-es.com
28 03 2014