Te has hecho ya, querida mar, costumbre
para mis ojos, pies, pecho y oídos,
cansados de esperar, y tus quejidos
añaden a los míos pesadumbre.
Tus olas bajo el sol despiden lumbre,
como mis pensamientos cuando heridos
por la cruel verdad miran rendidos
del calvario de amor la áspera cumbre.
Amor de patria que ellos con su boca
blasfema están manchando en su estulticia,
no amor de barro, sino amor de roca,
amor que enseña la mortal caricia
de garra de león, amor de loca
pasión de fe encendida en la Justicia.

Korotkov Valentín. La onda
Share:
mir-es.com
30 03 2015
En this moment no comments!
Please note that all fields followed by an asterisk * must be filled in.