Mário Quintana. El peregrino descontentadizo


Íbamos de camino. El santo y yo.
En aquel tiempo se decía: íbamos de alejada...
Y eso lo explicaba todo, porque lejos, lejos era el viaje...
Íbamos, pues, el santo y yo, y otros.
Era un santo tan fútil que vivía haciendo milagros.
Yo, nada...
Resucitó una flor marchita y un niño muerto
Y transformó una piedra, al borde del camino,
En una flor de loto.
(¿Por qué flor de loto?)
Un día llegamos al fin de la peregrinación.
Dios, entonces,
Decidió mostrar que también sabía hacer milagros:
¡El santo desapareció!
¿Pero cómo? ¡No sé! desapareció, allí mismo, delante de
nuestros ojos, que la tierra ya se ha comido.
Y nosotros nos postramos en tierra y adoramos al señor Dios
todo poderoso.
Y nos fue concedida la vida eterna: ¡esto!
Dios es así.

mir-es.com





              

Donations can be made through Webmoney Z261651731681

 Amount $



   

coimires@gmail.com









 Home   Search  Gallery   Show   Poetry Audio Recordings   Songs   Contact us     Russian

 
                  
    



    
          ������.�������