Julio Herrera y Reissig. La flauta


Tirita entre algodones húmedos la arboleda...
La cumbre está en un blanco éxtasis idealista;
y en brutos sobresaltos, como ante una imprevista
emboscada, el torrente relinchando rueda.

Todo es grave... En las cañas sopla el viento flautista.
Mas súbito, rompiendo la invernal humareda,
el sol, tras de los montes, abre un telón de seda,
y ríe la mañana de mirada amatista.

Cien iluminaciones, en fluidos estambres,
perlan de rama en rama, lloran de los alambres...
Descuidando el rebaño, junto al cauce parlero,

Upilio se confía dulcemente a su flauta,
sin saber que de amores, tras un álamo, incauta,
contemplándole Filida muere como un cordero.

mir-es.com





              

Donations can be made through Webmoney Z261651731681

 Amount $



   

coimires@gmail.com









 Home   Search  Gallery   Show   Poetry Audio Recordings   Songs   Contact us     Russian

 
                  
    



    
          ������.�������