Juan Ramón Jiménez. ¡Tus dos manos, esperanza...


¡Tus dos manos, esperanza
mía, y condúceme, enhiesto,
bajo las estrellas puras
del cielo que llevo dentro!
Clara, la una me guíe;
con otra, déjame ciego
en la pureza de nieve
de su palma de lucero.
¡Paisajes que, por lo hondo
de mi alma azul, veremos:
lunas de mi corazón,
fuentes de mi sentimiento!
¡No me dejes mas salir
a los deciertos del cuerpo!
¡Siempre adelante, esperanza,
por dentro de mí, derecho!

mir-es.com
19 10 2010