Federico García Lorca. La Balada del agua del mar


El mar

sonríe a lo lejos.

Dientes de espuma,

labios de cielo.

¿Qué vendes, oh joven turbia

con los senos al aire?

Vendo, señor, el agua

de los mares.

¿Qué llevas, oh negro joven,

mezclado con tu sangre?

Llevo, señor, el agua

de los mares.

Esas lágrimas salobres

¿de dónde vienen, madre?

Lloro, señor, el agua

de los mares.

Corazón, y esta amargura

seria, ¿de dónde nace?

¡Amarga mucho el agua

de los mares!

El mar

sonríe a lo lejos.

Dientes de espuma,

labios de cielo.

mir-es.com
13 11 2010